Niquelado El
metal base se recubre de níquel. El electrolito de níquel más
empleado es el denominado watts que contiene cloruro, sulfato, ácido bórico
y aditivos orgánicos en su composición. Existen diferentes variedades
en función de sus aditivos y abrillantantes. Los principales son el níquel
semibrillante y el níquel brillante. Aunque también existen otros
como el níquel satinado, o velours, en menores ámbitos
de aplicación. Los recubrimientos de níquel son una base muy apropiada
para la mayoría de recubrimientos decorativos como el cromo, el latón,
la plata, el oro y otros más específicos. A partir de ciertos espesores
presenta buenas propiedades anticorrosivas. Por ello se utiliza tanto en aplicaciones
decorativas, como la cerrajería y grifería, como en aplicaciones
anticorrosivas y funcionales como son los componentes del automóvil y las
herramientas.
Cromado El brillo, su dureza y su poder anticorrosivo
son las cualidades más apreciadas. Cuando se aplica en bajos espesores
en acabados decorativos y funcionales sobre depósitos de níquel
se denomina cromo decorativo. Cuando se aplica sobre acero en grandes espesores
como es el caso de los amortiguadores y similares se habla de cromo duro. Los
electrolitos de cromo contienen ácido crómico, pequeñas cantidades
de ácido sulfúrico y según su composición catalizadores
que pueden ser fluorados. El rendimiento de los baños es muy reducido por
lo que se generan numerosas burbujas de hidrógeno que producen aerosoles
en cantidades relevantes. En los cromados duros se acumula una importante cantidad
de calor debido asimismo al bajo rendimiento. |