El
aluminio de manera natural es muy oxidable. El óxido de aluminio es resistente
a la corrosión y a la abrasión, muy duro, aislante y muy tenaz.
En la forma natural, la capa de aluminio que se forma es menor de media micra.
Mediante una oxidación controlada en medio ácido es posible obtener
medianos y grandes micrajes, susceptibles incluso de ser coloreados.
|