La
agitación por aire mantiene un burbujeo constante en el líquido
de cada cuba, en la que va instalado. Consta de dos partes esenciales: el supresor,
que genera el aire para toda la línea, y los difusores, que reparten el
aire en cada cuba.
Las cargas pueden ser sometidas a una agitación
mecánica en el seno del líquido, mediante una estructura móvil,
que las sustenta, a la cual se le imprime un movimiento de balanceo por medio
de un accionamiento conectado a ella. Puede ser horizontal, vertical y circular. La
vibración produce un movimiento de agitación que ayuda a la penetración
del liquido en todas las partes de la pieza, especialmente indicado para pequeños
agujeros y oquedades. |